Artículo de Opinión:La derecha peruana como Jalisco

Artículo de Opinión:La derecha peruana como Jalisco

Por Eduardo Piñate R.

Hay un viejo dicho latinoamericano, referido a las personas o las agrupaciones de personas, que no saben perder, que van a las competencias (deportivas o de otra índole, como las electorales) y cuando pierden pretenden violentar las reglas y torcer los resultados a su favor: “fulano de tal es como Jalisco, que cuando pierde arrebata”. Eso está pasando mucho con la derecha latinoamericana en las últimas dos décadas –la venezolana dicta cátedra en la materia- y hoy está pasando con la derecha peruana. Ante la derrota de su candidata Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial (por un estrecho margen, sí, pero derrota al fin), la candidata, su partido y buena parte de la oligarquía peruana, cantaron fraude, para –arrebatando- impedir la victoria de Pedro Castillo y Perú Libre, que es una victoria del pueblo pobre del Perú y seguir ellos imponiendo a ese pueblo la receta capitalista neoliberal.

Hasta hace pocos meses atrás, muy poca gente fuera de Perú conocía a Pedro Castillo, quien, sin embargo, exhibe un expediente impecable de luchador popular y sindical: fue “rondero” en su juventud, maestro de primaria con un magister en Psicología Educativa, Secretario General de la Federación Nacional de Trabajadores de la Educación del Perú y en esa condición se hizo conocer nacionalmente como el principal dirigente de la huelga magisterial de 2017. Por su parte, Keiko Fujimori es una conocida dirigente de la derecha peruana que por tercera vez concurre –y pierde- a una elección presidencial, hija del corrupto expresidente peruano Alberto Fujimori (quien está preso por esa razón), ella misma estuvo presa 15 meses entre 2018 y 2020 por el supuesto delito de lavado de dinero y en este momento la Fiscalía peruana ya solicitó a un juez de ese país para que regrese a prisión provisional hasta que se decida si se le abre juicio por ese delito.

En estas elecciones, el Perú indígena, campesino y obrero; el de Tupac Amarú y José Carlos Mariátegui, se enfrentó y derrotó a la rancia oligarquía peruana, tan pro yanqui, anti latinoamericanista  y anti bolivariana como todas las oligarquías del continente y a la derecha que le sirve. Nosotros estamos con Bolívar y Chávez siempre con el Perú digno, libre y soberano. Seguimos venciendo.